En todos los casos la representación es semejante: un esqueleto humano provisto de guadaña, cuya hoja está hecha de metal, generalmente de lata. El mango se apoya sobre una pequeña plataforma situada a la altura de la cadera. La imagen, a su vez, también se asienta en otra plataforma. Salvo la guadaña, que se agrega, el resto está constituido por una sola pieza que el santero trabaja pacientemente. La presentación común de los San La Muerte es de pie, pero también los hay sentados, con las manos apoyadas en el maxilar inferior, y por último otras en cuclillas, también con una o las dos manos apoyadas en el maxilar. Estas dos últimas representaciones corresponden al Señor de la Paciencia, o sea que:
La Santa Paciencia: en cuclillas, representando la búsqueda del ser humano en su reflexión ante sus anhelos y el desarrollo de la paciencia de manera de elaborar sabiduría.
La Justicia, Parado con la guadaña.
El Guardián: el rey sentado en el trono. Todas las imágenes y distintas formas que poseen refieren al mismo Santo al poderoso y fiel San la Muerte. |
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